Profesionales de marca blanca

Durante las últimas semanas no he podido quitarme de la cabeza un paralelismo que para mí es cada día más evidente entre los famosos productos llamados “de marca blanca” y una gran cantidad de profesionales freelance que desarrollan su actividad en el mundo de los servicios profesionales y entre los que se encuentran los servicios de RRHH.

Hace unos años eran muy pocos los españoles que se atrevían a comprar productos que no fueran los de las marcas de toda la vida, solíamos ser fieles a empresas y marcas que nos garantizaban la calidad y huíamos de las posibles sorpresas desagradables de aquellas otras marcas que no conocíamos, a no ser que alguien de nuestro entorno nos la recomendara o que la campaña de publicidad del propio producto consiguiera despertar la necesidad de compra.

Hasta los anuncios de determinados productos están en nuestra memoria colectiva y forman parte de nuestros recuerdos, pero poco a poco y en gran parte como consecuencia de la estrategia de Mercadona y otras grandes superficies, las marcas de toda la vida han ido perdiendo cuota de mercado en favor de las “marcas blancas”.

¿Y cuales son los beneficios de estos productos que han conseguido cambiar hasta las propias pautas de compra de la sociedad española?

Sin entrar en un análisis detallado, podemos decir que ofrecen la misma calidad que las marcas tradicionales pero con un mejor precio, ya que se ahorran toda la estrategia de marketing y publicidad, packeting llamativo y demás aspectosque tienen las marcas tradicionales.

Yo creo que en este momento, en el mercado de los servicios profesionales se está provocando el mismo movimiento que ha ocurrido en el mundo del consumo.

¿Y por qué digo esto? Porque como consecuencia de los cambios provocados en el mercado laboral hay una cantidad de profesionales que han trabajado para “estas grandes marcas” de los servicios profesionales (entre los que yo me incluyo) que o han decidido abandonar estas organizaciones o han tenido que salir de las mismas por un cambio en la estrategia de las compañías.

La gran mayoría son personal altamente cualificado que aporta la misma o incluso más calidad en los proyectos y servicios que presta, ya que no tienen las restricciones que las grandes marcas les podían imponer a la hora de desarrollar su actividad, pudiendo aportar un gran valor a los clientes con mayor flexibilidad y cercanía.

Estos profesionales freelance o pequeñas consultoras son lo que denomino  “profesionales de marca blanca” ya que, al igual que estos productos, pueden aportar la misma calidad en la materia prima (en este caso sus conocimientos, experiencias y consejos) pero más baratos ya que en este caso tampoco tienen costes estructurales.

¿Y qué ocurre con los clientes que tienen que tomar una decisión a la hora de contratar servicios profesionales? Pues ocurre exactamente lo mismo que nos ocurre a nosotros como consumidores de productos cuando tenemos que elegir por dos productos (una marca de toda la vida) o (una marca blanca).

Si nos dejamos guiar por la tradición y la seguridad que aporta la marca a la hora de tomar la decisión, tendremos calidad pero a un precio elevado, pero si nos decidimos por comprar la marca blanca podemos descubrir que la calidad ofrecida es la misma que con el producto tradicional pero que además el precio está mucho más ajustado, y en la mayoría de las ocasiones mucho más cercano a las propias necesidades del cliente.

Es habitual además encontrarnos que hay empresas que comercializan productos con marca tradicional que también hacen los productos de marca blanca, siendo la calidad y el propio producto exactamente el mismo, y en esto también hay paralelismos ya que estos profesionales de marca blanca eran los mismos que ofrecía la empresa de servicios tradicional, eran el mismo equipo que te puede ofrecer el mismo servicio que te hubiera ofrecido antes, la misma calidad, los mismos conocimientos y el mismo valor añadido. En muchas ocasiones estos profesionales de marca blanca, han formado parte de los equipos directivos de las grandes marcas de servicios profesionales, siendo las metodologías y experiencias ofrecidas por las grandes marcas las mismas que puede ofrecerte el freelance.

Además existe en el tejido empresarial español una inmensa cantidad de Pymes y pequeños empresarios que no pueden contratar a estas grandes “marcas de servicios profesionales” que podrían tener un gran soporte para mejorar su actividad a través de estos profesionales de marca blanca, mejorando así mismo la competitividad y desarrollo de este tipo de empresas.

En EEUU figuras como el consultor freelance o el interim manager está más asentada y es mucho más habitual contratar expertos externos para el desarrollo de proyectos concretos o para que consiga algún objetivo durante un periodo determinado.

Igual es el momento del cambio en el mercado de servicios profesionales en España y al igual que ocurrió con los bienes de consumo, se consolide la figura del profesional de marca blanca a la hora de contratar servicios profesionales.

Para los que aún no terminen de estar convencidos, ir a la cocina, abrir el frigorífico y contar la cantidad de productos de marca blanca en los que ya confiáis y plantearos si ahora que los habéis probado estaríais dispuestos a volver a la marca tradicional a la que sustituisteis por este producto de marca blanca.

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